martes, marzo 14, 2006

La vida ya no es para mi.

La vida sigue llena de estímulos que me mueven a la acción; criaturas bienintencionadas se encargan de atizarlos, lo que me exige un nivel vital que esté como mínimo a la altura de lo que se ofrece y demanda, y por debajo del cual tal acción se vuelve torpe e ineficaz.
Es imposible hacer algo estando con las complicaciones habituales, de modo que cuando aparece un día sin contratiempos, ni sudores, ni ahogos y con buena tensión, vuelve la necesidad de vivir, de aprovechar la pausa y disfrutar con algo, cuanto menos, ponerte al día, comunicarte y crear: Antes los pensamientos se transformaban en obras; ahora, en cuanto llegan esas treguas, aparecen como setas en otoño tras la lluvia, ideas, fórmulas, proyectos, que el subconsciente ha ido creando y guarda, rumia y depura por su cuenta; entonces quiero hacer y moverme. Y como tan sólo tienes el ordenador, recurres a él como un náufrago a un tablón.

Empiezas por leer la prensa y encuentras que la mayoría de las noticias solo muestran el enorme grado de estupidez y embrutecimiento de la especie y cuando llegas a algo extenso y con enjundia notas que te falta concentración suficiente para abarcarlo y asimilarlo. Puedes ponerte a leer aquello que tienes pendiente, pero a la 2ª página te vas o te duermes; si estudias algo simple, pronto lo desprecias; y si es complejo, enseguida ves que no estás ya a la altura y que se te escapa el meollo o el razonamiento. Lo dejas y pruebas con algo creativo; entonces se te pasa el tiempo volando, pero cuando juntas lo hecho a otro trabajo anterior reconoces que te repites, o no avanzas; y como no quieres crear para distraerte, ni por vanidad, ni para añadir más arte sobrante al excesivo que ya hay, cunde el desánimo y lo dejas.
Entonces necesitas escribir; antes gustaba de las relaciones epistolares concienzudas y sugerentes y escribía tan rapido que me salía una letra ininteligible por lo que tenía que recurrir al teclado; ahora redactar una línea lleva casi cuatro minutos, y después de la 5ª la concentración cae en picado, y sabes por experiencia que tendrás que revisar atentamente esas 5 lineas porque serán algo incomprensibes incluso para ti dentro de una semana, con elipsis, faltas y olvidos. Pasas por último a atender la correspondencia y tienes que aceptar -sin resignación- escribir esos correos raquíticos que con frecuencia dan lugar a malentendidos, se quedan cortos o siguen olvidando algo.

En cuanto te abres al exterior te encuentras con que no puedes atender los compromisos y las burocracias que surgen acto seguido. Y cuando a continuación llegan los inevitables conflictos, contratiempos, frustraciones, golpes bajos, imposibilidades y demás mezquindades de lo cotidiano, la impotencia que crea no tiene un cuerpo que pueda descargarla: todas las rabias y frustraciones se quedan dentro de la cabeza agitándose caóticas y creando un gran sufrimiento.

Si uno conserva cierta lucidez no puede escamotear ni maquillar esa realidad. Le cabe aceptarlo o no. Ahí que cada cual se eche sus cuentas. Habrá quien lo haga mejor o peor, según su caracter, entorno y demás circustancias; y quien no porque no considere ese estado propio de una persona libre y consciente, y ello le suponga una existencia intolerable .

-'Es que no deberías exigirte tanto' me llegan a decir y entonces pienso en qué mecanismos psicológicos impiden la empatía o con qué facilidad somos capaces de buscar hipócritas disculpas para eludir compromisos y responsabilidades. De telón de fondo no hay otra razón que el miedo a la muerte -ridículo- sostenido por los instintos de supervivencia.
Yo no encuentro sentido, aun estando sin complicaciones, a quedarme un día y otro leyendo por encima el periódico y mirando por la ventana -o dando mínimos paseos por unas calles anodinas- ; y cuando ellas aparecen, el sufrimiento sumado al absurdo de la existencia hacen una mezcla intolerable.


-'¿Que dónde están los sentimientos?' me preguntan.
-¿De qué clase de sentimientos me hablan? ¿alguien pretende que vaya a claudicar por una caricia o un beso sin poder ir más allá? ¿alguien que me quiera a mí de verdad me quiere así? ?

1 Comments:

Blogger Debora said...

Ciao, adesso si che stai vivendo una vita migliore di quella che hai vissuto negli ultimi anni, io ti sono vicina con il corpo e con la mente.
Non era vita la tua, troppo facile dire che lo sia stata quando non la viviamo da vicino, troppo facile sputare sentenze, sono d'accordo su ciò che hai fatto, anche io se mi trovassi nelle tue stesse condizioni non ci penserei neppure un attimo a viverne una con dignità.
Dio saqrà vicino a te...
Ciao

1:43 p. m.  

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