viernes, enero 20, 2006

Peligros para la paz mundial.

No puedo ni quiero reprimir otra incursión política en este blog. En este estado, tan a caballo entre la vida y la muerte, se desarrollan selectivas hipersensibilidades y, como el cuerpo ya no puede cumplir con una función tan importante como es la de evacuar conflictos, éstos se quedan dentro del cerebro coleteando, haciendo daño: como mínimo, bajando las defensas y, en el peor de los casos, desencadenando un cáncer.
Los temas relacionados con la vida y la muerte me afectan aún más que antes, la destrucción del medio ambiente y las guerras de cualquier tipo me causan una tremenda desazón. Ahora, una noticia en particular me revuelve las tripas e inquieta.
Podemos convenir en que hay un equilibrio político internacional fragilísimo que mantiene el grado de 'paz' actual. La confrontación forzada entre el mundo islámico y este 'occidente' tiene como pieza clave de su equilibrio un país muy inestable, con una de las poblaciones más violentas del planeta, muy numerosa, proclive al fundamentalismo, harta de este mundo de promesas incumplidas y con armamento nuclear; un aliado militar precario de EEUU consigue controlarlo a duras penas. Tan delicadísima situación es tratada por el Pentágono, la CIA, sus políticos e innumerables ramificaciones con la torpeza habitual; el ya famoso misil contra un Al Zawahiri que no estaba ha dado argumentos a los radicales y colocado a Pervez Musharraf en una situación aún más dificil. Un gobierno fundamentalista en Paquistán dejaría en casi insignificante la posibilidad de un Irán con bomba atómica.

-Y es que de haber acertado, ¿De qué sirven esos métodos? ¿Qué han conseguido los 'eficacísimos' misiles israelies contra líderes de Hamas? Ahí están los hechos.

Las víctimas no olvidan ni perdonan los errores en la historia y su acumulación a ciertos grados empieza a provocar respuestas incontrolables, de modo que violencias aparentemente no muy relevantes pero inscritas en dinámicas explosivas llegan a desencadenar conflictos terribles. Ciertas torpezas son muy peligrosas.

-"¿Pero a ti, qué te van ni te vienen esas historias? Eres un tonto, haz como yo, que solo me interesan las noticias locales y tengo prohibido que me cuenten desgracias. Para cuatro días que nos quedan".

Pero uno sigue siendo en gran medida aquél a quien lo que menos importaban eran las noticias locales, matar el tiempo con distracciones hueras o entretenerlo en cualquier cosa que no reportara auténtico placer o conocimiento, y buscaba en la prensa menos desinformativa los hechos determinantes o novedades importantes que se dieran en cualquier campo . Como cuando hablaba de la química cerebral del proceso creativo, tan adictiva, auténtica droga dura, cierta prensa me enganchó igualmente, esperando cada día mi dosis de 'conocimiento' o de algo equivalente, o de no sé muy bien qué, con la compensación de mantenerme con la mayor lucidez que se puede esperar estando así: ejercicios de rehabilitación -en lo posible- mental. Horror a ir quedándome en babia o tonto sin enterarme.