viernes, septiembre 02, 2005

Dificultades específicas de un pentapléjico: El tubo del respirador.

Del respirador a la cánula de la traqueotomia, ya dije que va un tubo flexible de algo más de un metro. La conexión del tubo con la cánula es asunto muy delicado.
El orificio abierto hasta la traquea lo es en un tejido muy vascularizado y sensible de modo que el más mínimo tirón o posición forzada hace daño y puede causar heridas. Si la conexión fuera fija podría haber accidentes horribles de modo que está diseñada de dos piezas que giran con facilidad sobre sí mismas y se sueltan de la cánula en cuanto se tensa el tubo.

Es inevitable entonces que se afloje hasta soltarse, al cabo de varios movimientos o toses; esa es la razón por lo que se hace conveniente que alguien esté siempre cerca. Sin embargo, no puede haber una persona constantemente a mi lado y las necesidades la vida cotidiana hacen que con frecuencia y por breves periodos de tiempo tenga que quedarme solo, lo que con las debidas precauciones no representa ningún problema.

Con ese tubo siempre ahí pegado al lado del cuello y la susodicha conexión sobresaliendo 6cm., las aproximaciones físicas a la zona precisan mucha atención y complican la posibilidad del difrute del sexo oral, último gran placer que aun queda por disfrutar a quien por suerte o por desgracia tenga esa posibilidad.

El salir a dar un plácido paseo está restrigido a los días y momentos que la temperatura exterior se mantiene entre los 20º-25º Quien desarrolle un sistema -y no parece dificil- que proteja el tubo y haga que el aire entre siempre a una misma temperatura apta para los pulmones, conseguirá que los dependientes de un respirador podamos salir a la calle como cualquiera. Una pequeña mejora impagable.