martes, mayo 02, 2006

cuando llegan los días señalaitos

Qué poca gente consistente hay. En momentos como estos que precisan solidez y aplomo, depender de contingencias humanas es desazonante; y lo que es peor, al cabo suelen acabar jodiendo cualquier posibilidad de hecho digno.
Es mucho considerar que somos seres humanos cuando nuestra parte no animal que llamamos racional o humana es tan escasa y endeble. Qué poco damos de sí en lo fundamental; de otro modo, cómo podría existir una sociedad tan desastrosa como la que mantenemos. La enorme capacidad para no ver en nosotros y a nuestro alrededor la desgracia y de olvidar el daño, nos impide movernos conforme a la razón y avanzamos destruyendo.

(qué tragaderas hemos echado en estos tiempos de discutible bienestar; vamos -los que podemos- tragando los dulces del consumo, sin querernos enterar de cómo con ello nos complicamos la vida y se la complicamos a los demás mientras destrozamos a nuestra global gallina de los huevos de oro; tragamos con pequeños recortes cotidianos de tiempo, de derechos, de intimidad, de sencillez, de calidad ... hasta llevar vidas alienadas que consumen todo nuestro tiempo. El tiempo de ocio está lleno de reclamos que buscan nuestra predisposición a determinados escapes; incluso la vuelta la naturaleza está mediatizada con derivas hacia el turismo, la aventura, la ecología dominguera, etc. Nunca el ocio se liga al retiro solitario, al estudio y a la introspección individual. -recordemos el nacimiento de la filosofía como ejercicio de acomodados ociosos solitarios dialogantes preguntándose con rigor lógico y perseverancia sobre el ser, el origen, el fin y el cómo vivir,-el hambre y el deseo de 'mejora' se llevan mal con la libre especulación-, Ahora tomamos de la ciencia lo que más nos conviene y nos quedamos con la conciencia de saber que ya sabemos, pero lo que es reflexionar sin miedo, sin prejuicios y sin preintencionalidad ...
Y no hace falta ahora hurgar más, que a buen entendedor. )

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No debería estar aquí; una nueva digamos 'contingencia humana' ha vuelto a frustrar el poner fin a esto, justo cuando el resto de circunstancias eran idoneas y mi predisposición fuerte. Obligado a estos trágalas cuando ciertos hechos indeseables se echan encima, se me hace dificil digerirlo. Mantengo el juicio estable solo porque aún me queda alguna maniobra delicada y soy responsable de no perjudicar a nadie.

Ante la muerte el problema ya no es el morir en sí sino el cómo morir, el célebre 'tránsito'. Tal vez sea genético, sin duda cultural, pero desde luego casi nadie se habrá librado de alguno de esos momentos en que, por muy distintas causas, a algún lugar primigenio del cerebro le han llegado señales de peligro de muerte inminente. Tenemos poderosos mecanismos que hacen que situaciones potencialmente letales como el ahogo, las alteraciones de la tensión, el vértigo, el dolor del corazón, etc, las sintamos con aguda angustia y reaccionemos reflejamente con vivo rechazo. Al pensar en la muerte sentimos repelús y frente a ella tal vez un temor insuperable.

Se hace muy dificil con estas limitaciones acabar sin garantias de no pasar por momentos angustiosos. Quede en la conciencia de quienes impiden la legalización de la eutanasia la carga de los sufrimientos innecesarios.

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cuando la muerte es nosotros ya dejamos de ser, y no siendo ni siquiera la muerte existe (¿o acaso tiene el espacio conciencia de muerte o de cualquier otra cosa?)

viernes, abril 28, 2006

1ª experiencia con la morfina

Un momento al final de la mañana de insoportable dolor de piernas -sí, leéis bien- me lleva a la morfina. Al cuarto de hora, mientras desaparece el dolor me vence el sueño; a la cama, inapetente, apenas como y el esfuerzo de hablar me da náuseas. Despierto 2 horas después con la cabeza que se marea al mínimo esfuerzo de concentración y la misma incapacidad de hablar sin que me den ganas de vomitar. Me levanto por la tarde e intento escribir pero me cuesta muchísimo y el resultado no es eficiente, cancelo una visita querida porque así sería una miseria; tampoco puedo leer, sólo dormitar en silencio. Sin embargo apenas hay flemas, menos mal porque achuchar me deja un enorme malestar. No ceno casi nada, entre más nauseas, y finalmente me duermo con mal cuerpo después de12 horas miserables.

Creo comprender ahora muy bien la situación de cuando se llega a no tener más opciones que elegir entre lo malo y lo peor. Insisto en que llegados a ese punto la cabeza, por sí sola o por efecto de fármacos, es muy posible que pierda suficiente voluntad de razón y se deje llevar por los mecanismos de defensa a toda costa.

En mi caso prefiero acabar de morir, mientras tenga control sobre mi cabeza que llegar a ciertos estados de sufrimiento irreversible sin capacidad de libre decisión.

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Depresión: suele llamarse así por pereza mental o animadversión a la verdad, al estado mental libre de ilusiones.

Depresión: Estado en el que fallan los mecanismos biológicos que nos hacen creer que la vida merece la pena vivirse.

Y para los amantes de las clasificaciones novedosas:
Depresión maníaca: situación excepcional desde donde ver con humor que la propia vida no vale la pena vivirla.
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Intenciones - hechos
Las buenas intenciones sin soluciones reales se pervierten y acaban haciendo aún más daño.
Las buenas intenciones sin buenas soluciones, más complicaciones y malos resultados .

lunes, abril 24, 2006

La verdad adelgaza

Perder la lucidez, caer en el conformismo impotente o en el delirio de la resignación a cambio de una caricia y un esporádico buen documental o cualquier otra menudencia grata ... sería aceptar un final agónico sin voluntad propia.

El sentimiento subjetivo e ¿inalienable? de bienestar o malestar no es más que una -complejísima- cuestión química; la felicidad o la pesadumbre, mera química; ¡el dolor de muelas!, estructuras defensivas de la evolución obvias aparte, una particular y específica relación de sinapsis y neurotrasmisores, bastante estùpida por cierto (¿cuestión cultural? salvo excepciones particulares, todos quieren calmantes cuando conocen sus efectos; ojo los católicos, que deberían aceptar el dolor por ser voluntad de Dlos)

Como la vida no nos da satisfacciones se pretenden sustituir por seroxat y ansiolíticos y eso según qué casos está bien, pero cuando solo sirven para prolongar situaciones indeseables e irreversibles ... ¿Quién cree que pueden suplirme aquellos intensos placeres y vivencias que no olvido, y las carencias de este mal vivir, seroxates tramposos, torpes, insuficientes -por qué no con cócteles placenteros-? ¿qué libertad y ética hay en ello? ¡Prohibido estar triste! ¡Prohibido pensar en que esta vida es para uno un absurdo doloroso! -¿no lo será para todos, aguantaríamos nuestra existencia si recordáramos con la misma viveza lo malo que lo bueno, y sin el recurso de la esperanza en mejorar?-
De telón de fondo, el morir lúcido cuando ya no se puede vivir con integridad, o morir un poco más tarde drogado sin conciencia ni consciencia.
Entre ambos extremos hay muchos grados y hasta muchos años, pero no olvideis que llegados a un punto de degradación los instintos serán más fuertes que la razón y aparecerá un invencible miedo a la muerte y llegareis a cargar con toda clase de sufrimientos y humillaciones, incapaces de decir ¡basta ya!

-'y por qué no te ejercitas en el olvido de los deseos materiales, y si no eres religioso ni crees en otra vida, haz algo así como meditación transcendental y usa las propias drogas del cerebro'
-'Pero, ese empeño en prolongar esto que a todas luces ofrece mucho daño y escasas magras satisfacciones, no será más que no acabar de dejar de tener esperanzas, de hacer un sitio al miedo a la muerte? ¿no será el suicidio meditado la mejor muestra de desapego a la vida?'

-¡Eso no. No te mates!
-¡¡¡¿pero ¿es que estoy vivo?!!!
-¡Te queremos! ¡Nos harás sufrir!
-Ay ayayai, eso del querer qué egoista es. ¿De nuevo los sentimientos como el mejor mecanismo defensor de nuestros intereses particulares, de la familia, del grupo, de la tribu, de la sociedad, de la especie? Que me demuestren que no es así; y mientras tanto, ¿qué me dais para sustituir lo que me compensaba en la vida?

En fin, que cada cual haga lo que mejor considere, pero que no se meta en lo de los demás.

lunes, abril 10, 2006

razón y sentimientos frente a la muerte

Apuntaba hace poco que habia una razón dependiente de los instintos y otra independiente -en lo posible- de ellos. El continuo enfrentamiento a la muerte en una amplia combinatoria de estados mentales, físicos y circunstancias exteriores, no siempre en correspondencia, me va permitiendo afinar más en cómo funcionan y a qué responden. Cada vez noto mejor la diferencia entre pensar la muerte desde los sentimientos o desde la razón independiente. Tanto que veo conveniente referirnos a ello de modo distinto; el problema otra vez es que yendo el vocabulario por detras del conocimiento -como las leyes- no hay palabras adecuadas para ello
Como argumentar o pensar no implican una lógica rigurosa los usaré para lo irracional, y razón solo para lo suyo, esto es, lo racional no instintivo.
No creo en la razón endiosada robespierrana; ambos pensamientos pueden tener intrincadas conexiones desconocidas que la neurología irá desvelando, así como las especificidades que tanto pueden alumbrar; pero lo que sí puedo decir es que pensando desde los sentimientos la muerte se presenta como algo de sordo horror repelente que nos constriñe las tripas y hiela la sangre, mientras que haciéndolo como un ejercicio de lógica en base a hechos objetivos, es según las circunstancias, deseable y conveniente.

Según cada particular cómo y dónde, la muerte deja de ser una tragedia para convertirse en necesidad.

La razón servil y la razón emancipada. La razón al servicio de los mecanismos evolutivos y la razón no alienada, libre y capaz de desprenderse del apego incondicional a la vida.


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(Pasivo mientras nos atienden, no puedo dejar de observar la conducta de las cuidadoras. Vaya por delante que me cosidero un privilegiado en cuanto la capacidad de la gente que tengo ahora en comparación con situaciones similares, pero aun así ...
Ah, esta extrema dependencia de otras personas que proyectan las miserias de sus propias vidas -aunque traten de no hacerlo y mantengamos distancias: es dificil ocultar, en cuanto hay rutina, un disgusto o preocupaciones que te han desvelado toda la noche, o las manías que más o menos todos tenemos y que transferidas varias horas diariamente durante largo tiempo pueden en los momentos de sufrimiento significativo acabar de rompernos los nervios y añadir aún más dolor ¡y sé muy bien que es recíproco!-
... son vidas normales, con sus ilusiones interiores, más o menos anodinas, en continuo autoengaño ...

No hay más que mirar cómo funciona el mundo, el país, nuestro entorno, nuestras existencias . ... somos un desastre. Qué poquita gente se libra, pero son más los criminales de todo tipo.)

miércoles, abril 05, 2006

ciertos sabores de la memoria

de un querido poeta chino del s. VII

A los gorriones del campo

No vuelen
al lado de los guardarríos de Yenzhou
para no caer con ellos en la red;
ni se posen
junto a las golondrinas del Palacio Wu,
pues
si éste se incendia, se reducirán sus nidos a cenizas.
Vuelen
por encima de los cañaverales, en soledad.
Y así
ni las águilas ni los halcones podrán alcanzarlos.
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Los ánsares se llevan nuestras melancolías,
y los montes nos ofrecen una luna alegre.
Nos sentamos a beber junto a las nubes,
alzando nuestras copas
por encima de un mundo de angustias.
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Todo eso fue y no es, todo llega a su término.

Los hechos y los hombres viajan hacia el morir,
como pasan las aguas del Río Azul a perderse en el mar.

Fugitivo relámpago es la vida,
que apenas si da tiempo a sentir su pasar.
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. y todo aquello que resumo en

... yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,

yo conchas y caracoles
entre la menuda arena, escuchando a Filomena
sobre el chopo de la fuente,

sea mi Tisbe un pastel,
la espada sea mi diente,

domingo, abril 02, 2006

destilados pentapléjicos

Me debo de estar quedando sin neuronas espejo: cada vez entiendo menos a la gente . . . salvo que tenga que entender que somos unos dañinos estúpidos incongruentes.
Si no nos negamos a verlo, en este estado es facil observar nuestras insuficiencias generales y el grado de mezquindad que alcanza la mayoría de la especie *1.
Solo ello explica 3.000 años de horrores escritos y que sean excepcionales los periodos en que ha prevalecido la razón sobre la animalidad y siempre a costa de tener que ‘imponerla’ con violencia *2

Hubo momentos de ilusión en Estados ilustrados y fuertes capaces de expandir la libertad , la iguldad y la frarternidad. El que mejores condiciones reunía para haberlo podido hacer se fue convirtiendo rápidamente en su más feroz enemigo. Se han pervertido aquellos valores en un monumental artificio semántico propio de la más refinada escolástica. A la Libertad, Igualdad y Fraternidad las han englobado en aquel concepto tramposo de democracia que de ser muy apropiado para oponerlo antaño a tiranos y luego a los absolutismos occidentales hoy se ha quedado obsoleto pero hipócritamente defendido a sangre y fuego por quienes en realidad solo persiguen beneficios egoistas. El autoeregido paladín mundial de la democracia es notable por sus desigualdes, su insolidaridad y un sentido muy particular e interesado de libertad; sus líderes invocan a diós constantemente y paradójicamente, en relación a sus medios, cuentan con uno de los ´’pueblos’ más ridículos, ignorantes y manipulable del planeta.
Hoy el sistema democrático formal solo sirve para que gobiernen ¡legítimamente! mafias, oligarquías o grupos religiosos, en comandita, regañados o formando unidad, según convenga.

El ’pueblo libre’, esto es, nuestra especie, no está diseñada para la libertad, la igualdad, ni la fraternidad; ni siquiera para el placer sin daño, pero muy apta para la destrucción, el dolor y el autoengaño . De existir dios, excelente . . . ha hecho .
Está claro que habría que modificar nuestra genética para salir de la animalidad, que no hay otra opción que sustituir la evolución natural por la racional pero ya no hay voluntad, tiempo, ni dinero para ello. Pero además , siempre que hemos querido hacer algo bien se ha acabado pervirtiendo y dando frutos espantosos. ¿Seríamos acaso capaces de crear una criatura con lo mejor de nosotros sin lo peor? Más aún, hace alguna falta que lo intentemos, o es una prolongación del instinto de supervivencia de la especiie?.

No pretendo ser apocalíptico ni ‘negativo’, solo saco conclusiones desde esta silla de tetrapléjico libre de ilusiones. No dedicando mi tiempo a entretenimientos banales, ni pudiendo entregarme a los placeres de la vida, me enfrento al vacio del espacio en blanco y tal vez por simple horror vacui,*3, lo voy llenando con pensamientos destilados con alta carencia de instintos. Puedo ahora separar con facilidad la razón servil de la razón emancipada. La razón al servicio de los mecanismos evolutivos y la razón no alienada, libre y capaz de desprenderse del apego incondicional a la vida.
Tengo el excepcional privilegio de poder pensar y escribir desde la desesperanza, desde el final de la vida y desde el conocimiento aproximado de unos pocos asuntos elementales.

No ofrezco soluciones -qué desconsiderado, con el espanto que nos da mirar a la nada, es decir a la muerte- que cada cual espabile, a mi de momento al menos me queda la cosa de que además de incapacitado para el disfrute, no voy a dejar un mundo agradable y justo, y que lo que se viene encima no parece muy recomendable.


*1.-Sin ir más lejos, la octava Conferencia de las Partes sobre Biodiversidad que se ha celebrado en Curitiba, Brasil, ha sido un vergonzoso fracaso. Seguiremos comiéndonos el planeta hasta que lleguen las hecatombes.
*2.-No ha habido un solo avance político radical pacífico que no haya sido sofocado violéntamente en nombre de la libertad.
*3.-Cuando tenemos un libro con las páginas en blanco, qué pocos son los capaces de pasar al menos unas cuantas páginas lentamente en una lectura de la nada, evitando la tentación de escribir en él, llenarlo con algo u olvidarlo en un rincón.

martes, marzo 21, 2006

Me escribe Jorge León:

He entrado en una fase que considero terminal porque a la pentaplejia irreversible se ha añadido la cronicidad de las infecciones frente a una tolerancia cada vez menor a los antibióticos, lo que me provoca indeseables sufrimientos físicos y psíquicos. Y todo ello en un contexto asistencial que se ha hecho insostenible.
Ante la perspectiva de acabar en breve en una residencia abandonándome a una muerte miserable lanzo el siguiente mensaje por si el azar por una vez se torna generoso.

Quiero decíirlo ya claramente y recabar, si fuera buenamente posible y con todas las precauciones necesarias, ayuda directa, indirecta, contactos, ... ; quiero también que quede constancia de ello a efectos legales: seguir en este estado para mi tan penoso y sin otras perspectivas que ir empeorando, no tiene sentido: esto hay que irlo acabando ya y con cierta urgencia.
Necesito la mano que sostiene el vaso, la mano habil que supla mi mano inutil, una mano que actue según mi voluntad aún libre:tengo todo preparado para que quien me ayude quede incógnito.

Que a nadie se le ocurra contestar a esto nada por correo.e.

Preguntas y contactos desde un tf público o seguro al 665382803 , o por correo postal a c/Geral Almirante nº7,1º izda Valladolid 47003